martes, 25 de febrero de 2014

Los novatos en los Óscar son los favoritos a la estatuilla

Si en 2013 las categorías de mejor secundario coronaron a intérpretes que ya tenían experiencia previa con los Óscar, en la presente edición de los premios de la Academia de Hollywood son los novatos lo que llevan la delantera en la carrera por la dorada presea de actuaciones de reparto.

Mejor actor de reparto

Barkhad Abdi, el debutante en Hollywood:

No se puede empezar con mejor pie que Barkhad Abdi una carrera cinematográfica, un actor novel que debutó en el mundo del espectáculo como pirata somalí en la cinta "Captain Phillips" y logró una candidatura al Óscar.

Abdi, de 28 años, nació en Somalia, pero se trasladó a Yemen con su familia cuando tenía siete años para huir de la guerra, una parada antes de establecerse definitivamente en Minneapolis.

Fue el director de "Captain Phillips", Paul Greengrass, quien confió en él para el papel de líder pirata que aborda el navío de Richard Phillips (Tom Hanks), en un relato basado en un secuestro real ocurrido en cuerno de África en 2009.

Abdi se impuso en los premios británicos Bafta este año en esta misma categoría, aunque su posibilidades de alzarse con un Óscar son, según los expertos, remotas.

Bradley Cooper, abonado a los Óscar:

Bradley Cooper reconocía en la comida de los nominados organizada por la Academia de Hollywood el 10 de febrero en Los Ángeles que no dejaba de sorprenderle pasearse por los eventos de los Óscar como uno más, y por segundo año consecutivo, hasta el punto de que creía que en cualquier momento le sacarían de allí como si se hubiera colado.

Lo cierto es que el actor ha encontrado un filón con el director David O. Russell para quien ha hecho "Silver Linings Playbook" (2012) y "American Hustle" (2013). Ambas producciones le han abierto las puertas de los Óscar y el reconocimiento en una industria que tiende a minusvalorar el talento interpretativo de los guapos de Hollywood.

En "American Hustle", Cooper encarna a un obsesivo agente federal que juega al gato y al ratón con unos estafadores para destapar corruptelas políticas.

A pesar de encadenar nominaciones, lo que reivindica el buen nivel que atraviesa su carrera, nada hace presagiar una victoria de Cooper el próximo dos de marzo.

Michael Fassbender, el malo de la película:

A Hollywood le gusta recompensar con premios a los villanos de las películas, algo que juega a favor del irlandés Michael Fassbender en sus opciones para alzarse con su primera estatuilla por encarnar al despiadado sádico propietario de la plantación de algodón de "12 Years a Slave".

Fassbender es en ese filme la expresión brutal de la tiranía del sistema esclavista que existió en EE.UU. durante gran parte del siglo XIX.

Es su primera candidatura al Óscar, a pesar de que su nombre ya había sonado hace un par de años con "Shame", también de McQueen, aunque no llegó a pasar el último corte de la Academia. Un papel por el que sí gano la Copa Volpi del Festival de Venecia a la mejor interpretación masculina.

El actor alemán criado en Irlanda es un valor al alza en la industria donde ha trabajado para Ridley Scott ("The Counselor" y "Prometheus") , Steven Soderbergh ("Haywire"), Quentin Tarantino ("Inglorious Basterds"), David Cronenberg ("A dangerous method") y, tres veces, con Steve McQueen.

Jonah Hill, un secundario para tomar en serio:

A sus 30 años Jonah Hill ha conseguido que finalmente Hollywood le tome en serio y eso que él se empeña en recordar en cada una de sus comparecencias públicas que tiene una profunda vocación cómica, la misma que le dio una carrera como actor haciendo de adolescente regordete, insatisfecho pero simpático.

En "The Wolf of Wall Street" se puso a las órdenes de Martin Scorsese para secundar a Leonardo DiCaprio en el frenesí del exceso de la especulación financiera y ha sido reconocido con una nominación.

Hill se forjó como uno de esos actores comodines de Judd Apatow, quien lo mismo lo empleaba para un papel testimonial como un cliente en "The 40-Year-Old Virgin" o le convertía en un amigo gamberro del protagonista en "Knocked Up" y "Superbad".

En 2010 le llega el momento de ser protagonista con el drama "Cyrus". Un año después, en 2011, era el escudero de Brad Pitt en "Moneyball" y sorprendía con su trabajo más adulto, que le dio su primera candidatura al Óscar como secundario.

Su última película, "The Wolf of Wall Street", le ha vuelto a meter en la lucha por el Óscar. Trabajó en ella renunciando a su caché por estar a las órdenes de Scorsese. No dudaría en volver a hacerlo, dijo, e incluso le "pintaría la casa" al cineasta por trabajar con él otra vez, aseguró con gracia.

Jared Leto, la reivindicación del actor en ratos libres:

Jared Leto, de 41 años, es el líder del grupo 30 Seconds to Mars, una formación musical que creó en 1998 con su hermano, con la que hace giras mundiales y que en sus ratos libres le permite dedicarse al cine.

Su último trabajo en la gran pantalla, "Dallas Buyers Club", estaba destinado a ser una producción independiente, dramática y que con un poco de suerte pudiera cautivar a una audiencia que disfrutó con "Requiem for a Dream", "American Psycho" o "Fight Club", cintas de culto para muchos espectadores.

Pero el filme fue más allá y su interpretación de travestido drogadicto enfermo de sida le valió la nominación al Óscar.

Leto es el favorito para alzarse con la estatuilla, según los expertos, y él no dudará en ir acompañado de su madre a la ceremonia para poder agradecerle en persona cómo le educó para que siempre soñara a lo grande, según dijo en la comida de los nominados del pasado 10 de febrero.

El reconocimiento de la Academia de Hollywood supondrá un espaldarazo para la carrera de este actor al que no le faltaban créditos ("The Thin Red Line", "Alexander", "Girl, Interrupted") y que desde 2009 se había alejado de la actuación para dedicarse más a la música.

Mejor actriz de reparto

Sally Hawkins, la nominación pendiente:

La actriz británica de 37 años llevaba tiempo llamando a la puerta de los Óscar con papeles a la europea entre los que destacó especialmente su tragicomedia "Happy-Go-Lucky" (2008) por la que estuvo cerca de lograr la nominación a los premios de la Academia de Hollywood.

Tuvo que ser en un papel de estadounidense de baja clase social y a las órdenes del cineasta neoyorquino más famoso, Woody Allen, por el que Hawkins lograra finalmente la recompensa que se le resistía.

En "Blue Jasmine" hace de contrapeso a Cate Blanchett, quien seguramente se hará con el Óscar de mejor actriz, y le abre de par en par las puertas de Hollywood, que ya había contado con ella para una superproducción, la primera de su carrera, "Godzilla".

Hawkins, también nominada por "Blue Jasmine" a los Bafta británicos, vio cómo le superaba la estadounidense Jennifer Lawrence por "American Hustle".

Jennifer Lawrence, la actriz de moda en Hollywood:

Jennifer Lawrence tiene 23 años, un Óscar de actriz protagonista ("Silver Linings Playbook") y dos nominaciones más, la última por encarnar a la esposa de un estafador en "American Hustle", un papel en el que vuelve a demostrar su capacidad para encarnar a personajes con personalidad inestable.

La intérprete podría repetir como ganadora este año; no en vano se impuso ya en los Bafta y los Globos de Oro, cuando todo parecía indicar que le tocaba el turno a Lupita Nyong'o, la favorita al Óscar como actriz de reparto.

Pero Lawrence ha sabido cautivar a industria y espectadores. No solo lidera producciones de taquilla como "The Hunger Games" o "X-Men", sino también tiene el respecto del circuito independiente donde hizo "The Burning Plain" o "Winter's Bone", filme que le valió su primera nominación al Óscar.

Lupita Nyong'o, la candidata mexicana:

Sus padres la llamaron Lupita en honor a la mexicana virgen de Guadalupe, ya que nació en Ciudad de México aunque su familia es de Kenia. La actriz, que habla español y pasó tiempo en su adolescencia en el país latinoamericano, es la candidata más latina a los Óscar interpretativos este año.

Según los expertos, además, está llamada a recoger la estatuilla por su trabajo en "12 Years a Slave", su primer largometraje como actriz en el que hace de esclava maltratada por un tirano propietario de plantación de algodón.

Nyong'o, educada en Estados Unidos, ha sabido encajar enseguida en Hollywood, donde ya ha cautivado tanto en la pantalla como sobre las alfombras rojas.

Su próximo estreno, "Non-Stop", es un "thriller" del español Jaume Collet-Serra, que vuelve a dirigir a Liam Neeson como ya hiciera en "Unknown".

Julia Roberts, el regreso de la novia de América:

Una vez cada década, desde finales de los 80, Julia Roberts reaparece como nominada en la ceremonia de los Óscar. Así ocurre desde "Steel Magnolias" (1989), que fue seguida por "Pretty Woman" (1990) y "Erin Brockovich" (2000), filme que finalmente le permitió llevarse a casa la ambicionada estatuilla.

En esta ocasión, su papel está lejos de aquel que la convirtió en novia de América ("Pretty Woman"). Hace de hija mayor de una familia desestructurada que encabeza una mujer depresiva que interpreta Meryl Streep (nominada a mejor actriz), en "August: Osage County".

La gala de los Óscar del dos de marzo llega para Roberts en un momento personal complejo.

Su hermanastra Nancy Motes falleció el nueve de febrero de aparente sobredosis en Los Ángeles, razón por la que la actriz se ausentó de la comida de nominados del día 10.

June Squibb, la veterana debutante en los Óscar:

June Squibb estrenó su primera película cuando tenía 60 años, allá por 1990. El filme se llamaba "Hilda" y pasó sin pena ni gloria por las carteleras donde Julia Roberts seducía con "Pretty Woman".

Ahora con 84 años, en pleno mundo digital y del 3D, Squibb ha obtenido el éxito que a muchos actores se les resiste toda la vida, la nominación al Óscar. Lo hace además con un papel en una película en blanco y negro, "Nebraska".

Squibb interpreta a la descreída esposa de un hombre que está convencido de que le ha tocado un millón de dólares y se empeña en ir desde Montana a Nebraska para recogerlo.

Squibb, que vive la experiencia de los Óscar como una debutante más, según se desprendió de sus palabras en la comida de nominados, es hija de una pianista que ambientaba las películas de cine mudo en la década de 1920 y se forjó como profesional en el teatro.

El director de "Nebraska", Alexander Payne, la conocía ya desde que contó con ella en "About Schmidt".




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